Archivos ‘raw’ y archivos de imagen procesada

Los archivos raw contienen toda la información en bruto que ha captado el sensor de la cámara. No se pueden ver de forma inmediata porque les falta el procesado de la imagen. A esta operación de procesado de la imagen en postproducción se la llama revelado raw. Continuando con la analogía con el fotoquímico, se puede decir que el fichero raw contiene una ‘imagen latente’ y cuando no se graba en raw se dice que se graban ‘imágenes procesadas’.

Cada fabricante de cámaras de cine digital tiene su propio formato raw: ArriRaw, SonyRaw, CanonRaw, RedCodeRaw, Cinema DNG, etc. Y no todos funcionan igual. Cada uno de estos formatos permite, en mayor o menor medida, modificar en postproducción parámetros básicos, como la ganancia (ISO), la curva de gamma, el gamut o el balance de blancos.

Los archivos de imagen procesada, a diferencia de los formatos raw, tienen estos parámetros definidos directamente desde la cámara y no se pueden modificar. Para modificar el contraste o el equilibrio de color será necesario hacer una nueva codificación, es decir, generar un nuevo archivo de media (clip o media file).

La diferencia fundamental es que los cambios que se realizan en raw son a nivel de metadatos. Con los códecs de imagen procesada estos parámetros vienen ya definidos desde la cámara y consolidados en la imagen.

 

Comparación de una imagen en Raw, log y Rec.709.

Tres fases de procesado de una imagen: raw, procesada con curva de gamma logarítmica y procesada con curva de gamma Rec.709. Fuente: Abelcine.