Compresión

La compresión implica una determinada forma de codificar la información que posteriormente tendrá que ser decodificada por el equipo de recepción. Cuando se codifica con una compresión con pérdidas (lossy) se elimina parte de la información que tendrá que ser reconstruida por el receptor.

Se diferencian dos tipos de compresión:

  • La compresión espacial: es la que elimina la redundancia en el interior del espacio de una imagen (compresión intracuadro).
  • La compresión temporal: opera sobre el flujo redundante temporal de un grupo de fotogramas (compresión intercuadro).

La compresión espacial trabaja únicamente con un fotograma (frame) basándose en la redundancia o la similitud de los píxeles vecinos en la imagen, llamados bloques o macrobloques, por ello se denomina también compresión intracuadro (intraframe) y se utiliza en los entornos de producción. Un ejemplo muy conocido de compresión espacial es JPG, que se utiliza de forma muy generalizada en fotografía y vídeo. Los códecs de vídeo DV, JPEG 2000 o los de la familia ProRes, entre otros muchos, utilizan la compresión intracuadro.

La compresión temporal compara la información de cuadros sucesivos para encontrar similitudes que se puedan expresar de forma más eficiente. Se denomina intercuadro (interframe) precisamente porque opera en una secuencia de imágenes en movimiento.

La compresión temporal funciona con paquetes de frames GOP (Group Of Pictures) que se codifican conjuntamente. Solo se guarda la información no redundante con respecto al primer fotograma del grupo que se establece como referencia.

Este tipo de compresión se utiliza habitualmente en difusión y es muy eficiente para la transmisión de vídeo, pero problemática para la edición puesto que no existe una descripción completa de cada uno de los cuadros que componen la secuencia. Los ejemplos más conocidos de compresión temporal son MPEG, MPEG4 (H264) y HECV (H265).