Postproducción

En este apartado se repasan los requisitos de hardware y software para la postproducción de la parte visual de una obra.

El flujo de trabajo de la postproducción de un proyecto en 4K no es, en principio, distinto al de uno en HD o en 2K. Cada proyecto requiere un procedimiento singular en función de muchos factores, entre ellos, las personas que tienen que realizar el trabajo. Lo más importante es favorecer la creatividad de los técnicos y artistas implicados.

El proceso de la postproducción audiovisual comienza con la edición offline, donde se toman las decisiones de montaje que afectan a la narrativa. Este trabajo se realiza con copias de baja calidad que pueden circular sin dificultad por sistemas informáticos de bajo costo, dando así la oportunidad al realizador y al montador de utilizar todo el tiempo necesario para el proceso creativo.

Posteriormente se conforma el premontaje en el sistema online, ya con las imágenes de alta calidad. En esta etapa de la postproducción se incorporan al montaje final los efectos visuales y los elementos gráficos, es decir, se abordan las tareas de composición digital que implican la superposición de varias capas para crear una imagen final unitaria. En paralelo se realizará el trabajo de sonorización y mezclas de sonido.

Para el acabado de la parte visual de la obra se pasa por un proceso de corrección de color y masterización.

En el siguiente gráfico se presenta de forma esquemática el flujo de trabajo genérico para la postproducción de un proyecto audiovisual.

 

Esquema básico del flujo de trabajo de la postproducción.

Esquema básico del flujo de trabajo de la postproducción.